El sonido más oscuro del norte
A finales de los años ochenta, en Oslo, un guitarrista llamado Øystein Aarseth decidió que el death metal se había vuelto demasiado popular para sus propósitos. Lo que buscaba era algo más primitivo, más frío, más genuinamente hostil. Ya tenía la banda: Mayhem, formada en 1984 junto al bajista Necrobutcher y el baterista Kjetil Manheim. Lo que construyó después fue algo que iba bastante más allá de la música.
En mayo de 1991, Euronymous —su nombre artístico, derivado de un demonio de la mitología griega— abrió una tienda de discos en Oslo llamada Helvete, que en noruego significa «infierno». Las paredes estaban pintadas de negro y decoradas con armas medievales. En el sótano se reunía lo que él llamaba el Black Metal Inner Circle: músicos de Mayhem, Emperor, Burzum y otras bandas de la escena emergente. Era parte club, parte laboratorio ideológico, parte competencia silenciosa de quién era el más extremo de todos.
La respuesta que Euronymous daba cuando alguien le preguntaba qué buscaba con la música era consistente y sin matices: quería extender el odio, la miseria y el mal. No como postura artística, sino como declaración de principios. Que lo dijera en serio o no es una pregunta que sus propios contemporáneos nunca se pusieron de acuerdo en responder.

La banda que se deshacía desde adentro
Antes de que comenzaran los incendios, Mayhem ya cargaba con una tragedia encima. Su vocalista, el sueco Per Yngve Ohlin, conocido en la escena como Dead, tenía una relación con la muerte que iba mucho más allá de la estética. Se enterraba ropa antes de los shows para que adquiriera olor a tierra, se cortaba en el escenario y distribuía partes de cerdo muerto entre el público. El 8 de abril de 1991, Euronymous encontró el cuerpo de Dead en su habitación, con las muñecas cortadas y un tiro de escopeta en la cabeza. La nota de suicidio decía: «Sorry for all the blood.»
Lo que hizo Euronymous a continuación define quién era mejor que cualquier entrevista. En lugar de llamar a la policía, fue a comprar una cámara y fotografió el cuerpo. Más tarde usó una de esas fotos como portada de un bootleg de la banda, y se hizo necklaces con fragmentos del cráneo, que distribuyó entre músicos que consideraba merecedores del honor. Necrobutcher, el bajista original, se enteró de lo que había pasado, discutió con Euronymous y abandonó la banda.
El hombre que llegaría a llenar ese hueco
Entre los jóvenes que gravitaban alrededor de Helvete había un músico de Bergen de diecisiete años llamado Kristian Vikernes, que operaba bajo el nombre artístico de Count Grishnackh y publicaba música bajo el proyecto unipersonal Burzum. Euronymous lo tomó bajo su tutela: lo invitó a grabar el álbum de Mayhem y publicó su música a través de su sello Deathlike Silence Productions. Era una relación de mentor y aprendiz que, como casi todo en esa escena, tenía una fecha de caducidad grabada en los cimientos.
La noche de junio de 1992
El 6 de junio de 1992, la Iglesia de Madera de Fantoft en Bergen fue destruida por un incendio provocado. Era la primera de una larga serie. La iglesia tenía origen medieval —construida originalmente alrededor del año 1150— aunque había sido trasladada a Bergen en 1883 para salvarla de la demolición. La policía señaló a Vikernes como el principal sospechoso. Nunca fue condenado por ese incendio específico, pero la portada de su EP Aske —que en noruego significa «cenizas»— es una fotografía de las ruinas humeantes de Fantoft. No era precisamente una declaración de inocencia.
Lo que vino después fue una cadena de incendios que se extendió hasta 1996. Para entonces, había al menos 50 ataques registrados en toda Noruega. En todos los casos resueltos, los responsables resultaron ser fanáticos del black metal. Algunas de las iglesias destruidas tenían siglos de antigüedad. Holmenkollen Chapel en Oslo, Skjold Church en Rogaland, Åsane Church en Bergen. El 25 de diciembre de 1992, una iglesia metodista en Sarpsborg fue incendiada y un bombero murió mientras combatía el fuego.
Vikernes fue declarado culpable en 1994 del incendio de Holmenkollen Chapel, Skjold Church y Åsane Church, así como de un intento de incendio de una cuarta iglesia y del robo y almacenamiento de 150 kilogramos de explosivos. Euronymous, Faust —baterista de Emperor— y Samoth —su guitarrista— también fueron imputados en distintos grados por los incendios y por otros crímenes cometidos en ese período.
El asesinato
En enero de 1993, Vikernes dio una entrevista anónima al periódico Bergens Tidende en la que se atribuía los incendios y afirmaba haber matado a un hombre en Lillehammer. El artículo trajo una atención mediática que Euronymous no quería y que lo obligó a cerrar Helvete. La relación entre los dos, ya tensa por deudas económicas y disputas de poder dentro de la escena, se deterioró completamente.
La noche del 10 de agosto de 1993, Vikernes llegó sin anuncio al departamento de Euronymous en Oslo. Lo que ocurrió exactamente sigue siendo materia de debate: Vikernes alegó defensa propia, afirmando que Euronymous planeaba torturarlo y filmarlo. La versión judicial fue otra. Euronymous fue apuñalado 23 veces.
En 1994, Vikernes fue condenado a 21 años de prisión —la pena máxima en el sistema noruego— por el asesinato de Euronymous y por los incendios de tres iglesias. Salió en 2009 tras cumplir 16 años.
Lo que quedó
Dentro de la propia escena, las opiniones sobre los incendios nunca fueron uniformes. Gaahl de Gorgoroth declaró que debería haber habido más. Necrobutcher de Mayhem los consideró finalmente inútiles. El baterista Manheim fue más directo: dijo que muchos de los incendios eran simplemente intentos de ganarse la aceptación dentro de un grupo muy elitista.
Lo que los historiadores del arte señalan con cierta ironía es que la mayoría de las iglesias destruidas eran arquitectónicamente modestas, y varias de ellas ya habían reemplazado estructuras anteriores. La que Vikernes probablemente quemó primero —Fantoft— ni siquiera estaba en su ubicación original. La declaración simbólica de recuperar un sitio pagano era, en ese sentido, un error geográfico además de un crimen.
Todas las iglesias fueron reconstruidas. Vikernes vive en Francia, sigue publicando música y sigue siendo uno de los personajes más controvertidos del metal. La escena que generó todo aquello sigue produciendo algunas de las bandas más influyentes del metal extremo. Y el álbum que Mayhem grabó en medio de todo ese caos, De Mysteriis Dom Sathanas, publicado en 1994 con Euronymous ya muerto y Vikernes en prisión, sigue siendo considerado uno de los discos fundamentales del género.
Cierre editorial
La historia del black metal noruego de los noventa es el caso más documentado de una escena musical que colapsó bajo el peso de su propia mitología. Lo que empezó como una competencia de quién era más extremo terminó en iglesias quemadas, un asesinato y varias condenas de cárcel. Que la música que surgió de ese entorno siga siendo influyente décadas después dice algo sobre la capacidad del arte para sobrevivir a los peores instintos de quienes lo crean. O simplemente dice que el riff de Freezing Moon es muy bueno. Las dos cosas pueden ser verdad al mismo tiempo.
Fuentes
- Wikipedia — Early Norwegian black metal scene
- Wikipedia — Euronymous
- Wikipedia — Fantoft Stave Church
- All That’s Interesting — The Disturbing Crimes of Varg Vikernes, the Black Metal Musician Turned Murderer
- Horror Obsessive — Black Metal: A Story of Suicide, Church Burnings and Murder
- Blabbermouth — Mayhem’s Attila Csihar on 30th Anniversary of Euronymous’s Murder
- Stained Glass Attitudes — Black Metal Church Burnings: A Historical View




