El sábado 15 de agosto de 2026, a las 17:00 horas, el Teatro Ferrocarrilero de la colonia Buenavista será escenario de una tarde que mezcla nostalgia genuina con nostalgia de imitación: Los Hermanos Carrión, una de las agrupaciones pioneras del rock and roll mexicano, celebrará 66 años de trayectoria tocando en vivo su catálogo completo, compartiendo cartel con tributos a Michael Jackson, Elvis Presley y The Beatles. Los boletos van de 200 a 400 pesos, según localidad, con venta en taquilla y por WhatsApp.

Un grupo que viene de antes de que existiera la palabra rocanrol en español
Los Hermanos Carrión nacieron a mediados de los años cincuenta en Durango, formados por los hermanos Eduardo «Lalo» y Ricardo Carrión, con una armonía vocal que debía una influencia directa a los Everly Brothers estadounidenses. Fueron, junto con Los Teen Tops, Los Locos del Ritmo, Los Rebeldes del Rock y Los Camisas Negras, parte del puñado de bandas que introdujeron el rock and roll en México, adaptando al español tanto covers como baladas de compositores como Neil Sedaka, Paul Anka y Del Shannon. «Se fue», su versión de un tema de Shannon, llegó al número uno de Billboard en 1961, y «Adiós, Adiós Amor» hizo lo mismo en 1958. En este show interpretarán en vivo esos himnos —»Magia Blanca», «Las Cerezas», «Se Fue»— que llevan más de seis décadas sonando en la memoria colectiva de varias generaciones.
El resto del cartel, entre la nostalgia y la imitación
Completan la tarde tres actos tributo pensados para un público más amplio que el estrictamente rockero: Grupo Morsa recreando a The Beatles con clásicos como «Hey Jude» y «Let It Be»; Estefan Jackson en un homenaje a Michael Jackson con la coreografía y el vestuario de rigor; y Tony Elvis Segura encargado de revivir a Elvis Presley con «Jailhouse Rock» y «Suspicious Minds». El evento, pensado como plan familiar, incluye pantallas LED, iluminación láser, zona de comida y bebidas, y hasta stand de souvenirs.
Cierre editorial
Hay algo casi entrañable en ver a una banda que de verdad estuvo ahí cuando el rocanrol todavía sonaba a amenaza compartiendo tarima con imitadores profesionales de estrellas que ni siquiera cantaban en español. Los Hermanos Carrión no necesitan la compañía para justificar su lugar en la historia, pero tampoco les hace daño: 66 años después, siguen siendo la prueba de que el rock and roll mexicano no empezó con una traducción, sino con una decisión.




