El domingo 26 de abril de 2026 murió en su casa de Virginia Beach Nedra Talley Ross, a los 80 años. No se confirmó la causa de muerte. Con su partida, se cierra definitivamente la historia de The Ronettes: una de las formaciones más influyentes del pop de los sesenta y, al mismo tiempo, una de las más atravesadas por tensiones internas y decisiones ajenas.
Nacida como Nedra Yvonne Talley el 27 de enero de 1946 en Manhattan, en el barrio de Washington Heights, creció en un entorno donde la música no era una aspiración lejana, sino una práctica cotidiana. Junto a sus primas, Ronnie Spector y Estelle Bennett, empezó cantando en fiestas de barrio y eventos comunitarios, espacios donde se construyen las primeras versiones de una identidad artística sin la presión de la industria.
Antes de convertirse en The Ronettes, fueron The Darling Sisters, luego Ronnie and the Relatives. El nombre definitivo no fue una invención estratégica, sino una síntesis casi accidental de sus propias identidades. Pero una vez que lo encontraron, todo empezó a tomar forma.

Phil Spector y el momento en que todo cambió
El punto de inflexión llegó en 1963, cuando el trío entró en contacto con Phil Spector. A partir de ahí, la historia de The Ronettes dejó de ser local para convertirse en un fenómeno internacional.
“Be My Baby”, escrita por Spector junto a Jeff Barry y Ellie Greenwich, no sólo alcanzó el número dos del Billboard Hot 100 ese mismo año. También estableció un estándar sonoro que todavía hoy funciona como referencia. El llamado Wall of Sound no era simplemente una técnica de producción; era una forma de construir emoción a través de capas: voces superpuestas, cuerdas, guitarras y una reverberación que convertía cada canción en una experiencia casi cinematográfica.
En ese esquema, la voz de Ronnie ocupaba el centro, pero el trabajo de armonía de Nedra y Estelle era el andamiaje que sostenía todo. Sin esa base, el impacto no habría sido el mismo.
A partir de ese momento llegaron “Baby, I Love You”, “Walking in the Rain” y “I Can Hear Music”, consolidando un catálogo breve pero decisivo.
De abrirle a los Stones a compartir ruta con los Beatles
En 1964, The Ronettes realizaron una gira por el Reino Unido que terminó de consolidar su estatus. En ese recorrido, la banda que abría sus conciertos era nada menos que The Rolling Stones. El dato, más que anecdótico, revela el lugar que ocupaban en ese momento dentro de la escena internacional.
Dos años después, en 1966, fueron parte de la última gira mundial de The Beatles. Pero ese episodio también dejó ver el lado más complejo de su historia.
Para entonces, la relación entre Ronnie Spector y Phil Spector ya era personal y profundamente desigual. Él, cada vez más controlador, le prohibió participar en la gira. La ausencia obligó a una reorganización en el escenario: Nedra asumió las partes vocales de Ronnie junto a Estelle, sosteniendo el espectáculo frente a audiencias que, en muchos casos, no tenían claro el conflicto detrás del telón.
Ese momento, más allá de lo musical, anticipaba el desenlace.
El final de la banda y una salida silenciosa
En 1967, The Ronettes se disolvieron. Las razones fueron múltiples, pero la influencia de Phil Spector fue determinante. Lo que había sido el motor de su ascenso terminó siendo también el factor central de su ruptura.
Ese mismo año, Nedra Talley tomó una decisión que marcaría el resto de su vida: alejarse de la música pop. Se casó con Scott Ross, locutor y figura vinculada al Christian Broadcasting Network, y comenzó una etapa completamente distinta, lejos del circuito que la había hecho conocida.
Su regreso al estudio fue breve y puntual. En 1978 grabó Full Circle, un álbum de música cristiana contemporánea en el que participó el guitarrista Phil Keaggy. Después de eso, no volvió a grabar.
Su relación con la música no desapareció, pero cambió de forma.
El reconocimiento tardío y la memoria compartida
En 2007, Keith Richards fue el encargado de introducir a The Ronettes al Salón de la Fama del Rock and Roll. En su discurso, recordó un momento específico durante la gira de 1964: haberlas escuchado ensayar en una escalera, en un teatro oscuro, sin producción, sin amplificación.
Ahí, dijo, entendió algo esencial: que no necesitaban el Wall of Sound, porque lo llevaban dentro.
Esa noche, Ronnie y Nedra subieron al escenario para interpretar tres canciones. Estelle estaba presente, pero no pudo participar. Fue una aparición breve, pero cargada de significado: una última imagen pública de lo que había sido la banda en su forma original.
El final de una historia compartida
La muerte de Nedra Talley Ross no es sólo la pérdida de una integrante más. Es el cierre de una estructura completa.
Estelle Bennett murió en 2009. Ronnie Spector en 2022. Con Nedra, la última voz original, se completa un ciclo que comenzó en calles de Manhattan y terminó marcando la historia del pop global.
No hubo reuniones constantes, ni giras de nostalgia que extendieran artificialmente su legado. Lo que dejaron fue más concentrado.
Y por eso mismo, más duradero.
Cierre editorial
Hay grupos que se disuelven, pero siguen existiendo como idea. The Ronettes ahora pertenecen completamente a ese territorio.
Tres voces que ya no están, pero que siguen sonando cada vez que alguien decide poner un disco y escuchar cómo se construye una emoción desde la armonía.
Porque algunas despedidas no se anuncian.
Simplemente se completan.











