Por: Mike Stone
El sueño psicodélico de Hendrix
En 1970, Jimi Hendrix inauguró uno de los estudios más icónicos del rock: Electric Lady Studios, ubicado en el corazón de Greenwich Village, Nueva York. Concebido como un espacio creativo donde la música y la experimentación se encontrarían sin límites, el estudio era la extensión del espíritu innovador de Hendrix. Pero más allá de sus paredes rojas y su decoración psicodélica, pronto se corrió un rumor entre músicos e ingenieros: el estudio no estaba solo habitado por vivos.

Sombras entre los amplificadores
Varios ingenieros y músicos que trabajaron ahí durante los años posteriores han reportado experiencias extrañas: sensaciones de presencias invisibles, sombras que se mueven solas, y equipos que parecen tocarse sin intervención humana. Algunos mencionan sentir un escalofrío particular en la sala de control, justo donde Hendrix solía trabajar sus mezclas finales. La leyenda creció entre cafés y pasillos de Manhattan, convirtiendo a Electric Lady en un lugar de culto no solo musical, sino paranormal.
Entre la música y lo sobrenatural
Es difícil separar mito de realidad. Electric Lady fue testigo de sesiones históricas: de “Axis: Bold as Love” a trabajos de Stevie Wonder y Led Zeppelin que pasaron por allí. Y mientras la historia del rock documenta cada riff y cada mezcla, los testimonios de apariciones y sonidos inexplicables se suman a un aura de misterio. Para quienes han vivido la experiencia, Jimi nunca se fue del todo, y su espíritu creativo sigue rondando entre cables, micrófonos y pedales.











