Hay una ironía brutal en el centro de la historia del punk británico que tardó décadas en volverse completamente visible. Mientras la BBC prohibía los discos de los Sex Pistols por «obscenos» y los ejecutivos de la radio se rasgaban las vestiduras ante cuatro chavos despeinados con la moral pública de por medio, uno de sus presentadores más famosos y queridos pasaba sus tardes de semana abusando de menores en los camerinos del mismo edificio. El punk era el problema. El presentador con el puro en la boca era el tesoro nacional.
Corría 1978. John Lydon, recién salido del colapso de los Sex Pistols tras la gira norteamericana que los destruyó desde adentro, ya operaba bajo su nombre real y dirigía Public Image Ltd., su nuevo proyecto junto a Keith Levene y Jah Wobble. Era octubre, y la periodista Vivien Goldman lo entrevistó para el programa Rock On de BBC Radio 1. Lo que quedó grabado en esa cinta cambió de significado treinta y cuatro años después, cuando el mundo se enteró de qué tan razón tenía Lydon.
Una lista de gente a quien matar en película
La entrevista empezó, como muchas con Lydon en aquella época, en territorio provocador. Goldman le preguntó si le gustaría hacer una película. Lydon dijo que sí. Que en ella mataría a mucha gente. La periodista siguió el juego y preguntó quiénes estarían en esa lista. Mick Jagger salió primero, con el comentario de que su ego jamás se lo permitiría. Y luego, sin bajar la velocidad, Lydon dijo algo que nadie esperaba:
«Quiero matar a Jimmy Savile. Creo que es un hipócrita. Apuesto a que está metido en todo tipo de cosas sórdidas que todos conocemos pero de las que no se nos permite hablar. Conozco algunos rumores.»
Y enseguida, antes de que Goldman pudiera procesar lo que acababa de escuchar, Lydon agregó con el tono de quien ya sabe el resultado: «Apuesto a que nada de esto saldrá al aire.»
Tenía razón. Esa sección de la entrevista fue cortada. Nunca se transmitió. Lo que sí pasó es que, al poco tiempo, John Lydon fue informado de que la BBC prefería no contar con su presencia en sus emisoras por un buen rato. La razón oficial nunca se dijo directamente. Había otras excusas disponibles para eso.

El hombre detrás del puro
Entender el peso de lo que Lydon dijo en 1978 requiere saber quién era Jimmy Savile en ese momento. No el monstruo que el mundo conocería después de 2012, sino la figura pública que existía entonces: probablemente el presentador más reconocible de la televisión y radio británica de la segunda mitad del siglo XX.
James Wilson Vincent Savile nació en Leeds en 1926 y construyó su carrera desde los años cincuenta como DJ en Radio Luxembourg antes de llegar a BBC Radio 1 en 1968. Su cara quedó pegada al imaginario colectivo del Reino Unido como conductor de Top of the Pops durante décadas, y del programa infantil Jim’ll Fix It, donde concedía deseos a niños de todo el país. Recaudó una fortuna estimada en 40 millones de libras para causas benéficas. Era amigo personal del Príncipe Carlos. Margaret Thatcher intentó cuatro veces que le dieran el título de Caballero antes de lograrlo en 1990. El Papa Juan Pablo II lo nombró Caballero Comandante de la Orden de San Gregorio en ese mismo año.
Detrás de todo eso, como se sabría décadas después, había algo muy diferente.
Lo que la BBC sabía, o debería haber sabido
Que los rumores sobre Savile circulaban dentro de la BBC no es especulación posterior. Hay testimonios documentados de que el entonces director de Radio 1, Douglas Muggeridge, recibió un reporte interno sobre el tema a principios de los años setenta. Derek Chinnery, su sucesor en el cargo entre 1978 y 1985, recordó años después haberle preguntado directamente a Savile por los rumores. La respuesta fue: «Todo eso es un disparate.» Y Chinnery le creyó.
El periodista Alan Hardwick contó que en los años ochenta, cuando reportó lo que había visto en la BBC —Savile rodeado de jovencitas de doce años en situaciones que a nadie deberían haberle parecido normales— la respuesta que recibió de un colega fue simplemente: «¿No sabes que a Savile le gustan jóvenes?» Como si fuera información de dominio público que no ameritaba mayor discusión.
Lydon lo sabía también. No como testigo directo, sino de la manera en que lo saben quienes se mueven cerca de esos círculos: por rumor, por insinuación, por ese tipo de conocimiento colectivo que flota en ciertos ambientes sin que nadie lo ponga en papel. Lo que hizo en la entrevista de octubre del 78 fue convertir ese conocimiento flotante en palabras grabadas, con nombre y apellido, frente a un micrófono de la BBC. Y la BBC lo borró.
La cinta que reaparece
Durante más de treinta años, esa parte de la entrevista existió sólo en copias de baja calidad que circulaban entre coleccionistas. El asunto adquirió una dimensión completamente diferente en 2013, cuando el sello estadounidense Light in the Attic reeditó el álbum debut de Public Image Ltd. —First Issue, originalmente de 1978— e incluyó como material adicional la entrevista completa sin editar. La entrevista de Radio 1 del 28 de octubre de 1978, con el fragmento sobre Savile intacto, quedó disponible para quien quisiera escucharla.
Para ese entonces, Savile ya había muerto. Falleció el 29 de octubre de 2011, a los 84 años, y fue enterrado con honores en la Catedral de Leeds ante las cámaras. Un año después, en octubre de 2012, la cadena ITV transmitió el documental Exposure: The Other Side of Jimmy Savile, producido por el exdetective Mark Williams-Thomas. Cinco mujeres hablaron frente a cámara sobre los abusos que sufrieron en los años sesenta y setenta, varios de ellos en las propias instalaciones de la BBC.
Lo que vino después fue una avalancha. La Policía Metropolitana lanzó la Operación Yewtree, que documentó 214 delitos formalmente registrados en 28 jurisdicciones distintas, con víctimas de entre 5 y 75 años. Las estimaciones del total de personas afectadas por Savile a lo largo de su vida rondan las 450 a 500. Sus crímenes se extendieron de 1955 a 2009.
Weren’t I right?
En septiembre de 2015, John Lydon apareció en el programa de ITV Piers Morgan’s Life Stories. Morgan sacó la grabación. La hizo escuchar al público del estudio. Cuando terminó el fragmento en que Lydon menciona a Savile, Lydon se volvió hacia la audiencia y dijo simplemente: «¿No tenía razón?»
El aplauso fue unánime.
Lydon contó que tras la entrevista de 1978 se encontró vetado de BBC Radio por un tiempo que él describe como considerable. La BBC nunca le dio una razón directa. «Habría otras excusas disponibles», dijo. «No lo dirían abiertamente. Siempre hay otras excusas.» Y añadió algo que vale la pena citar completo: «Estoy muy, muy amargado de que a gente como Savile y todos los demás se les haya permitido continuar. Yo hice mi parte. Dije lo que tenía que decir. Pero no lo transmitieron.»
La BBC respondió al reportaje de la NME sobre el programa con un comunicado que decía: «No tenemos conocimiento de ninguna prohibición, oficial o no oficial.» Una respuesta que, considerando todo lo que se supo después sobre la institución y su relación con Savile, no hizo mucho por su credibilidad.
La ironía final del asunto es geométrica: mientras la BBC prohibía la música de los Sex Pistols por amenazar la moral pública, sus propios ejecutivos estaban ignorando activamente los rumores sobre un presentador que llevaba años operando con impunidad dentro de sus instalaciones. Quien gritaba las verdades incómodas era el chico con los dientes rotos y el pelo verde. El caballero con el puro y el traje de terciopelo era el que tenía las llaves del camerino.
Cierre editorial
Hay algo profundamente retorcido en que el punk, ese movimiento que nació oficialmente como escándalo y fue tratado como amenaza pública, haya terminado siendo el único espacio desde el que alguien dijo en voz alta lo que todos ya sabían. Lydon no era ni periodista, ni detective, ni parlamentario. Era un chavito de 22 años con mala reputación y peores modales. Y aun así fue el único que habló frente a un micrófono de la BBC. La institución lo silenció, protegió al monstruo y siguió transmitiendo sus programas. Treinta años después, cuando ya no había forma de procesarlo legalmente, el mundo entendió quién tenía la moral de verdad. No era quien llevaba la corbata.

Fuentes
- Far Out Magazine — When the BBC banned John Lydon over Jimmy Savile comments
- NME — John Lydon claims he received BBC ban after issuing Jimmy Savile warning
- ITV News — John Lydon’s anger at BBC ‘ban’ over Jimmy Savile ‘seediness’ comments
- GB News — Johnny Rotten ‘banned’ from outing Jimmy Savile by BBC as astonishing clip resurfaces
- Wikipedia — Jimmy Savile sexual abuse scandal
- Britannica — Jimmy Savile: biography and crimes
- NPR — Jimmy Savile Sexually Abused Hundreds, British Police Report Concludes










