Por: Mike Stone
En 1951, el rock and roll recibió una sacudida eléctrica gracias a un accidente en la carretera. «Rocket 88», grabada por Jackie Brenston y su banda, los Delta Cats (en realidad, los Kings of Rhythm de Ike Turner), es considerada por muchos como el primer tema de rock and roll. Su sonido crudo y energético marcó un antes y un después en la música popular.

La historia detrás de la distorsión característica de la guitarra es casi tan legendaria como la canción misma. Durante el viaje a Memphis para la grabación, el amplificador de guitarra de Willie Kizart sufrió daños al caer del coche. Al llegar al estudio, Sam Phillips, el productor, improvisó una reparación poco convencional: rellenó el cono del altavoz con papel arrugado. Este «arreglo» resultó en un sonido distorsionado que, lejos de ser un defecto, añadió una textura única a la grabación. Phillips, conocido por su enfoque innovador, decidió mantener el sonido tal cual, y así nació una de las primeras instancias de distorsión en una grabación de rock.
«Rocket 88» no solo es notable por su sonido, sino también por su temática. La letra celebra el automóvil Oldsmobile Rocket 88, un modelo popular en la época, utilizando metáforas que aludían a la velocidad y el deseo. Esta combinación de energía juvenil, ritmo contagioso y letras audaces capturó la esencia del espíritu del rock and roll en sus inicios.
Aunque algunos historiadores del rock debaten si «Rocket 88» debe considerarse la primera grabación de rock and roll, no cabe duda de que su influencia es incuestionable. La canción alcanzó el número uno en las listas de R&B y ha sido reconocida por su contribución al desarrollo del género. Su legado perdura, no solo por su música, sino también por la historia de cómo un accidente en la carretera dio forma a uno de los sonidos más emblemáticos del rock.











